Sólo un Venezolano podría estar más preocupado que los que desde fuera estamos viendo cómo este amado país se desliza al caos. Literalmente.
Chávez no sólo ha lanzado al país al dispendio de los recursos naturales y a la nacionalización de empresa, sino que lo ha hecho de la peor manera, desde la ideología amiguista, desde la corrupción que premia a los arrimados al poder. Caracas es hoy una de las ciudades más violentas del orbe, entre las diez primera en esa tenebrosa lista de ciudades sangrientas.
La estabilidad económica no favorece la seguridad. Con dos cambios diferentes, ha sembrado el caos, y el ejército no es la solución, ya está cerrando negocios, comercios, y alimentando a las turbas, quienes dirigen su ira, no contra el dictador, sino contra los comerciantes. Y mientras tanto, el general enardece los ánimos hablando de guerra contra Colombia.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada